Para garantizar la adecuada protección de la seguridad y salud de los trabajadores, reduciendo los accidentes, incidentes y enfermedades profesionales.

Para mantener un fiel cumplimiento de las disposiciones vigentes

La Constitución española de 1978 señala como uno de los principios rectores de la política social y económica, velar por la seguridad.

La Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales obliga al empresario a promover la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la adopción de cuantas medidas preventivas sean necesarias para tal fin.

Existen sanciones penales, civiles y administrativas que son evitadas con una correcta implantación de la prevención.

La mejora continua de las condiciones de trabajo, es percibida por los trabajadores, que viendo la preocupación de la empresa y la inversión realizada por su seguridad y salud, se sienten mas satisfechos profesionalmente, aumentando así la eficacia y rentabilidad de la empresa.

Porque mejorará la imagen de su empresa, favoreciendo su competitividad en el mercado.